jueves, 7 de diciembre de 2017

Discos y canciones que marcaron la historia del Rock de Córdoba

Los periodistas Martín Carrizo y Nestor Pousa, mas los músicos Miguel Amaya y Hueso Horsmann, dejaron por aquí su punto de vista. Los álbumes y canciones que los marcaron y que ellos consideran fundamentales dentro de la escena local.




En el afán de conocer algunas opiniones personales en lo que concierne a obras musicales que hayan dejado marcas, recurrimos a cuatro referentes fundamentales dentro del panorama local.

Martín Carrizo, que acaba de publicar recientemente en Dvd la segunda parte de Radio Roquen Roll, sobre la historia, inicios y desarrollo del rock cordobés. Nestor Pousa, periodista de vasta trayectoria, que decidió ampliar en una segunda edición, su libro sobre el mítico festival La Falda en tiempos de RockMiguel Amaya, voz desde hace diecisiete años de una de las bandas mas respetadas y aclamadas de Córdoba, Juan Terrenal y por último, Santiago Horsmann, mas conocido como "Hueso", quien actualmente se encuentra radicado en México pero que integrara una de las agrupaciones destacadas de nuestra ciudad a mediados de los ochenta como fué Proceso a Ricutti.




Martín Carrizo

Elegir 5 discos y 5 canciones de toda la historia del rock y el pop cordobés (más de 50 años), no será tarea sencilla. Pero hacia allá vamos. Muchos quedarán afuera y tendrán los méritos suficientes para estar adentro también. Esta foto la pienso y la repienso en este preciso momento. Acá la justificación:

Discos:

1-Teen Agers – Club de Baile (1962):No fue el primero, ni el único disco que incluyó canciones del beat cordobés. Pero si fue el que más trascendió. Tanto es así, que muchos jóvenes de ’70 y pico recuerdan haber bailado al ritmo de muchas de ellas. Además allí están incluidas las primeras canciones propias del rock en castellano en Argentina. Inclusive antes que las de los rosarinos “Gatos Salvajes”.
2-Los Bichos-( Idem) (1969): Unico disco full, precedido por varios simples, del tremendo cuarteto integrado por Avalos / Arce / Baró / Ordas. Gemas pop descubiertas en crudo por Billy Bond que se llevó a los cordobeses a grabarlas en Buenos Aires. Por suerte y a la vuelta de esta historia, casi 50 años después se recuperó el catálogo del sello Music Hall y este disco tendrá su primera reedición en CD.
3-Tamboor-La Sal de Mandinga (1984): Primer disco del super genio Daniel Giraudo al frente de esta formación que fusionó perfectamente el rock, con el folklore de varios puntos de nuestro país. Varias de las canciones allí incluídas siguen versionándose en estos últimos años por músicos de esta nueva generación de cantautores.
4-Pasaporte-Fuerzas del Interior (1986): Nuestros hermanos Gallagher. Alan y Marcelo Decall, más una gran lista de tremendos músicos dieron vida a la criatura “Pasaporte”. En la segunda mitad de los ’80 pelearon el podio del pop nacional y en el norte del país (Bolivia también) llenaron estadios. Acá hay clásicos que debían tocar entre dos y tres veces por cada presentación. Una colección de “hits”.
5-Enrico Barbizi-Tentempié (2007): Mucho más acá en el tiempo y con muchísimas grandes propuestas. Me quedo con este disco que los tuvo a los desconocidos “Eruca Sativa” debutando como banda del “Enrico” para presentarlo en vivo. Por estos días los “Eruca” son una banda del mundo, pero bajan hasta Casa Babylon y se acuerdan de este inicio cordobés.


Canciones:

Acá vamos al revés, pero volvemos a arrancar con los “Eruca”
1-Amor Ausente-Tórax:  Incluida en el primer disco de la super-banda del Titi Rivarola. La vidala que nació en Dean Funes, y hasta tuvo una versión pop al mismo tiempo en Villa María, se convirtió en uno de los hits del rock argentino de este siglo en la voz de Lula Bertoldi.
2-Don Eufrasio-Armando Flores:  Callate che culiao. Un hit por donde se lo mire. Una canción cordobesa de principio a fin, compuesta por el Ají Rivarola. Tuvo muchas versiones, pero me quedo con la original del disco “Papel de Arroz” (1995)
3-Entrepiernas – Los Nuevos Coleccionistas de Pasillos: La canción incluída en un disco editado por Melopea en 1991, tuvo un videoclip que marcó precedentes en la ciudad. Con una producción casi cinematográfica, fue realizado por Mario Gomez y obtuvo varios premios.
4-Yo fui relator de salto en alto-Proceso a Ricutti: Letra de Raul “Dirty” Ortiz y música de los “Proceso”. Un hit que no pierde vigencia y que deslumbró a productores y periodistas porteños que estuvieron presentes en el mítico festival “Chateau Rock ‘88”.


5-Córdoba va-Posdata: Una canción que nos identificará por siempre. A pesar de haber prestado servicios a una campaña política, la letra y música escrita por Francisco Heredia es patrimonio de los cordobeses. Emblema de los cantautores, hijos directos de la “Canción Popular” (movimiento acaecido por aquí a comienzos de los ’70).



Nestor Pousa

Mi primer acercamiento a los grupos de rock de Córdoba fue gracias al Festival Argentino de Música Contemporánea de La Falda. Allí descubrí a grupos como Dibujos AnimadosAlmaveleroMousse, Tamboor y tantos otros.
Por aquellos años, primera parte de los 80, fueron fundamentales las apariciones de bandas como Los Músicos del Centro, de los hermanos Juan Carlos y Mingui Ingaramo, que asociados a Litto Nebbia dejaron dos discos esenciales en 1982: Llegamos de los barcos y En vivo en Obras. Este último contiene Cuando yo me transforme, una canción antológica firmada en sociedad por Juan Carlos Ingaramo (música) y Litto Nebbia (letra).
Otra revelación del Festival de La Falda fue Posdata, el dúo formado por Horacio Sosa (guitarra y voz) y Pancho Alvarellos (violín, flauta traversa, quena, coros). Ellos pusieron en foco el repertorio con tintes localistas de otro cordobés, Francisco Heredia, y su Córdoba va se convirtió en un himno que atravesó los límites provinciales.
Una tarde de 1988 un colaborador de la radio en la cual trabajaba deposita en mis manos un disco provocador desde su título, se trataba de Danza mogo de Proceso a Ricutti. Confieso que su desparpajo, sus letras irreverentes e inteligentes, escritas casi en clave lúdica, me volaron la cabeza. Era la modernidad que arremetía para hacer más diversa aún la escena de una década que se caracterizó por la enorme variedad de estilos musicales.
Ya en el nuevo milenio el Festival Cosquín Rock fue un canal de difusión apto para las bandas cordobesas emergentes, por entonces demasiado oprimidas por la “ola covers”.
Siguieron quince años de fecunda actividad con el surgimiento de nuevas expresiones de los más variados estilos: Armando Flores, Juan Terrenal, Sullivan y un larguísimo etcétera.
Marcan tendencia en esta época el trío de power rock Eruca Sativa, que a la inversa del resto eligieron soltar amarras para universalizar su música. Curiosamente el gran hit que ostentan no lo escribieron ellos pero lleva su sello, se trata de Amor ausente.
El otro nombre en marquesina es el de Los Caligaris, una convivencia sin conflictos entre rock divertido y cuartetazo cordobés que con 20 años de carrera parecen haber tocado el cielo de la popularidad definitiva con Circología (2015), pero sin desarraigarse demasiado de su Residencial América natal.


Miguel Amaya 


Difícil tarea la de dar una valoración de discos y canciones del rock de Córdoba, difícil por varias razones, primero que tengo a muchas bandas fijadas en mis recuerdos de un estudiante recién llegado a Córdoba y maravillado por conocer la noche de esta gran ciudad, y esos recuerdos de ese tiempo tal vez no se traduzcan en sus discos pero sin dudas que fueron parte de mis años de formación pseudo musical, de calle y noche, de garaje y mucho caradurismo para andar metiéndome por las distintas escenas que pululaban por Córdoba.
De entre tantas bandas puedo nombrar al gran Aji Rivarola y sus Armando Flores, subiendo a un escenario en cueros y con un pasamontañas mientras tocaba ese bajo que escupe y escupe y amasa la tierra y seguir con una canción fundamental para entender de que iba su propuesta, Don Eufrasio y lo que para mi es el primer estribillo que debería haber sonado por todo el país y que nos debería haber representado , “....Che culiau, che culiau,,,,” quizás falto algún productor visionario y con llegada para encausarlo y ponerlo a girar por toda latino américa, la propuesta tenia contenido y solo había que pulirla para que atraviese el under y se emparentara quizás con Manu Chao, me imagino.
Siempre me pregunte que hubiera sido de los San Emiliano o de Ego Non Fui o quizás Tambor de Tacuarí si hubieran seguido creciendo sus propuestas hasta el día de hoy, por que yo lo vi en vivo y eran tremendas bandas pero me quedaron pocos registros y quizás los mejores registros quedaron grabados en mi memoria.
No puedo dejar afuera de mis artistas y temas fundamentales a los queridos Navarros, que con Julito (Anastasía) te pateaban la cabeza con temas como Carnicero o se ponían irónicos y nos proponían  “....vamos bailen, muevan la cintura....”  ja ja! , es tremendo y es actual.
Y si se extraña a las bandas de nuestra generación como los 250 Centavos y su Sonríe que nos ponían a saltar apenas sonaban o los Slick y su New metal cordobés y furioso.
Mas allá en el tiempo puedo nombrar la fiesta de los buzos de los Tamboor o Yo fui relator de salto en alto de Proceso a Ricutti como parte del adn de lo que por estos lados se hace.
En fin, hay que sincerarse un poco y decir que le tenemos muchísimo cariño a la escena a la que pertenecemos pero en mi caso particular me formé con bandas internacionales y nacionales a las que tuve acceso desde chico y que ya saliendo de mi adolescencia me enteré de que en Córdoba se hacia rock y recién ahí lo comencé a seguir, disfrutar e interesarme, quizás hoy sea igual para un pibe de 10 o 12 años que comienza a escuchar música. ¿Escuchará música de acá?.

Hueso Horsmann

Discos y canciones que marcaron el rock de Córdoba, mmm... cuando empecé a escuchar música de Córdoba era en vivo y casi no había discos. Lo que primero me gusto y lo seguía a todos lados era Horacio Sosa y su show de Córdoba va y por supuesto que cuando salió el disco lo compré.
El otro grupo era Pasaporte, pero tardo más en sacar el álbum y siempre me gustó más como sonaba sin teclados. Lo mismo me compre el disco que me encantaba mucho.
Otro grupo que seguía era Tamboor. Sus discos me gustaban y me siguen gustando mucho. A nosotros, después de que sacamos el disco con Proceso a Ricutti, nos llegó la hiper inflación y llevo un buen tiempo para que salieran discos de Córdoba.
Ahora hay muchas cosas que me gustan, pero esos me marcaron. Creo que Corte y Confección fue un grupo que nos quedó debiendo un disco.